Dada Club Chiapas Bar y Café. Historia y Links!
 

Historia

El DADA CLUB EN LA AVENIDA DE LAS SIRENAS

En la cosmopolita, quincuecentenaria y muy surrealista Jovel, Chiapa de los Españoles, Ciudad Real, y varios nombres más, rodeada de bosques y montañas que la hacen semejante a la utópica Shangri-lá, poblada por una creciente variedad de colonias indígenas mayas y zoques, barrios mestizos, descendientes de familias criollas de fundadores, y una más creciente comunidad dispersa de residentes de origen extranjero, viajeras y viajeros de todos los países, idiomas, creencias y culturas del mundo, además de una dimensión pluricultural de artistas plásticos y teatrales, videoastas, escritores de ficciones, crónicas, ensayos y reflexiones, poetas, antropólogos, sociólogos, académicos y empíricos, mas toda una pléyade de periodistas, y sobre todo de músicos geniales, locales, nacionales y extranjeros, atraídos por fenómenos y cambios sociales y culturales derivados del zapatismo y las manifestaciones solidarias para erradicar las guerras e ir creando una sociedad conciente y amorosa por la Tierra y la naturaleza, fue una necesidad indispensable, y un esperado acontecimiento, la creación del Dada Club, en el corazón de Insurgentes del centro de la ciudad, un restaurante bar con barra estilo Nueva Orleáns, alargado salón de apretada, interesante, amorosa y alegrísima concurrencia, fotos antiguas de los más tradicionales y famosos personajes femeninos y masculinos del jazz, y continuas exposiciones de pintura de los artistas plásticos de la ciudad, algunos muy patas de perro, que van de país en país por las galerías y barrios bohemios del mundo, pero regresan siempre a San Crisis, porque… “el que bebe agua de la almolonga siempre tiene que volver”, al igual que las y los poetas, actrices y actores, filósofos, intelectuales, beldades, sirenas, siguarayas, wicas, musas, más que bohemios todas y todos ellos, quienes continuamente actúan y frecuentan la creatividad y la inspiración del vibrante Dada Club, cuyo foro principal brinda, noche tras noche, de lunes a sábado, las interpretaciones jazzísticas o música de vanguardia de una selecta variedad de grupos musicales, en cuerpo y alma entregados al jazz, el blues y creaciones de vanguardia: de los más destacados virtuosos locales, nacionales y extranjeros, en el bajo, el violoncelo, el violín, las guitarras eléctricas y acústicas, maestras y maestros consagrados en el teclado, los saxos, la trompeta, el trombón, batería y percusiones de toda clase, clarinetes, trombones, flautas, xilófonos, y variedades de instrumentos exóticos, numinosos por la calidad de la embelesante, arrebatadora, apasionante, dadaísta y surrealista música, y con alguna frecuencia también el canto, especialmente de voces femeninas, que en el Dada Club nos han mesmerizado con el mayor sortilegio: el de la voz, que desde el jazz y el blues surgen como algo gutural, velado y misterioso, resonante a causa de innumerables sonidos armónicos; en sus voces se advierten, como fondo de las palabras, las resacas perezosas de los mares estivales, el susurro de las últimas espumas en la playa, el paso de los vientos sobre las olas lunares. Es el canto de las sirenas, entre arrebatos de música de la que no se puede escapar, ritmos y armonías con la que las y los creadores seducen, tanto a sus fieles admiradores como a quienquiera que por primera vez escucha sus extraordinarias y siempre únicas creaciones e interpretaciones. Antes y después de tan olímpicas sesiones de asombros, que a veces dejan sin habla a toda la concurrencia, sucede el rebumbio de las animadísimas y apasionadas conversaciones, en idiomas nativos y fuereños del país y del mundo, entretejidas con una siempre interesante selección de música de jazz grabada, de tal manera dadaísta, que con ese potaje se siente que reviven y marchan los santos y las ánimas.

“La inspiración creadora viene de las musas, de quienes llega la música, y por ello no tiene limitación alguna; sopla y lo mueve todo; es por ella que nos aferramos a la vida”, dice Franco, un músico poeta San Cristobalense, “Su objetivo es hacer que las musas del hacer inspirado, como sirenas fascinantes, como castálidas brotando de la fuente de la vida, visiten a los melómanos hechizados, y que perduren en sus sueños, llevando a la plenitud las alegrías, y con delicadeza de colibrí, pero con gran pasión del alma. Las tristezas, virtiendo así nuestras emociones más íntimas. Seguramente el ser supremo venía de un café restaurante y bar como el Dadaclub, y silbaba una tonada mágica cuando creó el universo”.

El Dada Club, Jazz Snack Bar & Café se ubica en la calle Insurgentes No.16, Centro Histórico de la dadaista, montañesca y babélica urbe cosmopolita del mundo: San Cristóbal de Las Casas, Chiapas.

-Francisco Alvarez Quiñones

Inspirado en un Bar de jazz de cualquier ciudad de cualquier parte del mundo, ha nacido este proyecto en donde el jazz se respira en el ambiente, surgido de la demanda de espacios donde se toque y escuche jazz, así como diversas expresiones artísticas en la ciudad de San Cristóbal de las casas, Chiapas. Dada Club Jazz Bar & Café es un calido y acogedor lugar, en donde a lo largo del día se escucha jazz en el ambiente y todas las noches se escucha el jazz y sus fusiones directamente en vivo creando una atmósfera bohemia.

Para cualquier información nos puede contactar en
Insurgentes No. 16, Centro Histórico,
San Cristóbal de las Casas, Chiapas. México.
Tel. (01) 96 76 31 32 93